PENETRAICIÓN DE LA INVAGINACIÓN
::MI HISTORIA::


martes, junio 06, 2006

HISTORIAS DE CALAVERAS


Baja silencioso casi sin poner los pies sobre el suelo y se intena en el baño colocando como cortinas expesas hierbas para coquetear con el rito que lo ha acompañado por 15 años.

Tendría que eyacularte todo el tiempo para sacarte de mi mente pero hoy Manuelito me recordo lo que tú y yo vivimos día a día, un comercio inerte de intereses egoístas. Una lenta historia de gritos ahogados en plumas sofocadas por el viento.

7:15, 7:16, 7:16. Vibra el celular tres veces y el principito no responde.

-Niño instala tu voz en mi cajita gris-

Pero un vacío silencioso y seco reemplaza la respuesta esperada.

7:54 pm Tu voz se aproxima nuevamente y me da una boleta de entrada a tu caracol. ¿Dónde estás angelito? ¿Por qué escucho voces junto al portón de tu boca?

Tres minutos, 15 segundos, vistieron nuestra relación de luz artificial. Un te amo psiquiatrico y marchito se confunde de parte y parte. Él busca lo que yo tengo y yo encuentro en él la pesadez de un pasado que no se va.

El Conde se interesa en que el principito le cuente como el hombre afeminado de falo grande abandono este mundo cuando la fuerza de un virus se precipito hacia él y le aplasto su ego. Detalle a detalle, el hombrecito de verde se lo dice todo. Horas más tarde, las imagenes vuelan desde su boca hasta mi mente.

Un hombre dedicado a su familia llega a casa, abre su alcoba en donde a punta de besos y caricias ha construido un castillo de flores para su esposa y la encuentra en la cama con otro hombre haciendo transaciones de cuerpo a cuerpo. Toma sus dos hijos y decidido va hacia el metro y se arroja con ellos para vengar así la traición de su mujer en celo. Mueren dos, pero la menor, la pequeña no volverá a caminar gracias a su padre que defeco lo que debía ser puesto en un altar.

La inspiración se corroe, la angustia se esfuma. Las avecitas ya bailan lo que la perra vomito. Confusiones latentes en una mente débil. Impotencia por una carrera desordenada. Le da la mano, le pregunta por Richard pero a él no le interesa Richard. Mañana los dos trabajos, las 193 hojas, la luna se cubre de la lluvia, la sirena suena al fondo con su rudio ensordecedor haciendo un compa africano con unas ruedas adyacentes.

Duerme mi niño hermoso. Al fin y al cabo no eres real, pero te amo. Eres un desconocido en quien puedo olvidarlo todo. Amorcito, duerme. El tiempo dirá si un puente se tiende sobre nosotros o si una reja de madera nos golpea el amor.


Posted by nohequ :: 7:17 a. m. :: 1 COMENTARIOS:

escribeme algo... anda di que si

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